miércoles, 5 de noviembre de 2008

El viaje a Oriente (Le Corbusier)



En 1911, Charles-Edouard Jeanneret, partiendo de Berlín, realiza, por Bohemia, Serbia, Rumania, Bulgaria y Turquía, regresando por Grecia e Italia, el viaje decisivo para la formación de las concepciones estéticas y teóricas que desarrollará bajo el nombre de Le Corbusier. En ese viaje aprende "a mirar y a ver", y la arquitectura se le revela, así lo expresará poco después, como el "juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes bajo la luz".Será ya al final de su carrera, al cabo de más de cincuenta años, que Le Corbusier establecerá el texto definitivo sobre ese viaje trascendental.Charles-Edouard Jeanneret (1887-1965), conocido como Le Corbusier, fue arquitecto, pintor, proyectista y crítico.En su juventud, estudia con los arquitectos Auguste Perret y Joseph Hoffman; de los más notables de la generación anterior. Ya en esa época temprana Le Corbusier trabaja con elementos arquitectónicos novedosos, como el hormigón armado.Instalado en París desde 1916, Le Corbusier funda, junto con el pintor Amédée Ozenfant, la revista de vanguardia L'Esprit Nouveau (1920-1925), que incentivó la formulación de nuevas directrices en urbanismo, arquitectura y en otros muchos campos culturales. En esa época, Le Corbusier despierta admiración y polémica con obras literarias mediante las que da a conocer los aspectos esenciales de su teoría arquitectónica; los pilotis, las terrazas-jardín, la planta abierta, la ventana longitudinal y la fachada libre.Tanto con sus obras literarias, como con sus construcciones arquitectónicas, Le Corbusier estipula las bases de la arquitectura moderna; racionalista, apasionado por la luz mediterránea, Le Corbusier deja para la posteridad innumerables edificios entre los que destacan la iglesia de Notre-Dame-du-Haut (Ronchamp), o el Museo de Arte Occidental de Tokio.

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